Relato basado en la sentencia de primera instancia dictada por el Ministro Carlos Aldana, confirmada por la Corte Suprema con modificaciones en 2008

Caso Quilleco

(Víctimas: Nelson Cristian Almendras Almendras, José Ricardo López López, Juan de la Cruz Briones Pérez, Victoriano Lagos Lagos y Abraham Hernández Hernández)

Entre los días 17 de septiembre de 1973 y 1 de octubre de 1973, en la localidad de Quilleco, Provincia del Bío Bío, un grupo de Carabineros, procedieron a la detención de Nelson Cristian Almendras Almendras, José Ricardo López López, Juan de la Cruz Briones Pérez, Victoriano Lagos Lagos y José Abraham Hernández Hernández. Los efectivos estaban premunidos de armas de fuego y los subieron a un vehículo, sin existir para ello una orden legítima de detención. Luego se los llevaron a un sitio desconocido, sin que hasta la fecha se tengan noticias sobre sus paraderos o existencias. La detención fue presenciada por algunos testigos, como por ejemplo la cónyuge de la víctima Nelson Cristian Almendras, Alicia del Carmen Rodríguez Espinoza. Ella afirma que alrededor del mediodía del 17 de septiembre de 1973, mientras se encontraba en el domicilio de su suegra, ubicado en Villa Las Mercedes, en compañía de ésta y las hermanas de su marido, detuvieron a su cónyuge en una patrulla de Carabineros comandada por el funcionario Oscar Humberto Medina, a quien conocía de antes. Al preguntarle por el motivo de la detención y que le exhibiera la orden de algún Tribunal, respondiéndole el agresor que «en tiempos de guerra no existían órdenes”

En relación a la detención de la víctima José Ricardo López López, existe el testimonio de su hermana, Marta Fabiola Bastidas López, quien señala que el 17 de septiembre de 1973, mientras se encontraba con su padre y su hermano José Ricardo López López, llegó un grupo de Carabineros, entre los que conoció a Oscar Medina. Éste le dijo éste que iba en busca de su hermano, llevándoselo detenido y sin dejarla acercarse a la camioneta en que se movilizaban. Agrega la testigo que buscó a su hermano en varios lugares, donde se presumía que había detenidos políticos, pero no lo encontró y hasta la fecha ignora que pasó con él.

Otro testimonio considerado por el tribunal fue el del entonces mecánico José Odilón Sandoval Sandoval, quien señala que para el año 1973 trabajaba en la Industria de Canteras PEM, de propiedad del Servicio de Seguro Social, como mecánico tornero. Pasado el 11 de septiembre de 1973, llegó un furgón de color verde oscuro, del Servicio Agrícola y Ganadero, con unos funcionarios de Carabineros. Éstos les le solicitaron que cambiara un perno, cosa que hizo y en una fracción de segundos, miró hacia el interior, viendo a cuatro sujetos tendidos en el piso. No sabe si estaban vivos o muertos ni cual era sus identidades. Cuando se retiraron, empezaron los comentarios en la Industria, y entonces se enteró que podían ser Nelson Almendras, Juan Briones, Ricardo López y Victoriano Lagos.

Del mismo modo fue relevante el testimonio de Ángel Custodio Salas Salas, quien declaró que para el 11 de septiembre de 1973 se desempeñaba como jefe de la sección elaboradora de maderas en Canteras. Recuerda que el 17 de septiembre de 1973, alrededor del mediodía, llegó una camioneta de color verde, del SAG, con funcionarios de Carabineros, a cargo del Sargento Medina [Óscar Humberto Medina], cuyo nombre no recuerda. Que en esa oportunidad sacaron de la planta a dos de las víctimas, Juan de La Cruz Briones Pérez y José Ricardo López López, y que en el furgón iban dos personas más a quienes conoció como Nelson Almendras y Victoriano Lagos Lagos. Indica que desde esa fecha no los ha vuelto a ver y ahora se encuentran desaparecidos.

Por último, el tribunal valoró el testimonio de la madre de la víctima, Nelson Nelson Cristian Almendras, Nora Alicia Almendras Merino, quien manifiesto que el 17 de septiembre de 1973, en circunstancias que se encontraba en su casa con sus hijos y con su nuera Alicia Rodríguez, llegó una patrulla de Carabineros compuesta por tres Carabineros y el Jefe del Retén Canteras, de apellido Medina, a quien conocía anteriormente. Agrega que los policías entraron violentamente a su casa, sin pedir autorización ni exhibir orden alguna, no obstante habérsela solicitado. Que tras ello detuvieron a su hijo Nelson y a ellas la pusieron vueltas a la pared y con las manos arriba, llevándose a su Nelson Almendras sin dejar que le entregara una chaqueta.

También se consideró relevante prueba documental rendida, como los Oficios de la Jefatura Nacional de Extranjería y Policía Internacional, los cuales dan cuenta que Juan de la Cruz Briones Pérez, Victoriano Lagos Lagos, Nelson Cristian Almendras Almendras, José López López y José Abraham Hernández Hernández no registran movimientos migratorios a contar del 17 de septiembre de 1973.

Finalmente, se consideraron de especial relevancia la referencia a causas judiciales anteriores como los Recursos de amparo interpuestos ante la I. Corte de Apelaciones de Concepción a favor de Nelson Almendras Almendras, Juan Briones Pérez y Victoriano Lagos Lagos.

Por tratarse de una causa de detenidos desaparecidos, en relación al destino final de los restos de las víctimas, el tribunal tuvo en cuenta como elemento de convicción las declaraciones de Nubia del Carmen López Sepúlveda, quien afirmó que supo, por comentarios, que su cónyuge Juan Briones Pérez fue detenido por funcionarios de Carabineros, y que si bien ella no presenció la detención ni vio a los funcionarios policiales que la efectuaron, ha escuchado que los detenidos habrían sido arrojados al Río Laja, dirección en la que se fue el vehículo que se los llevaba, el cual volvió en una media hora, sin saber si los trajeron de vuelta.

Para tener por probada la participación del Sargento Óscar Humberto Medina se consideró la inculpación directa que realiza Alicia del Carmen Rodríguez Espinoza quien lo indica como la persona que procedió a la detención de su marido Nelson Cristian Almendras Almendras y a quien le pidió además que le mostrara una orden de detención. También se considera la imputación que le hace Marta Fabiola Bastidas López, señalando que Medina fue la persona que detuvo a su hermano José Ricardo López López en su presencia, en su domicilio en Canteras, el 17 de septiembre de 1973, alrededor de las 14.30 hrs. Se valoran, además, los dichos de Graciela Angelina Alarcón González, quien señala que el día 17 de septiembre, llegó hasta su domicilio una patrulla de Carabineros a cargo del Sargento Medina, preguntando por su marido, de nombre Victoriano Lagos Lagos. Agrega que fue el sargento Medina quien allanó su domicilio con dos Carabineros más, mientras personal del Ejército permanecía en la camioneta. También se consideró relevante, además, el testimonio de Aroldo Guillermo Luis Miguel Solari Sanhueza, quien se encontraba por entonces cumpliendo funciones en la Primera Comisaría de Carabineros de Los Ángeles, con el grado de Capitán o Mayor, el día 11 de septiembre de 1973. Éste señala que, si bien no recuerda que Oscar Humberto Medina haya sido trasladado a la Primera Comisaría de Los Ángeles, sí recuerda que en los territorios en que fueron levantados los retenes de carabineros se realizaban patrullajes en vehículo por funcionarios de Carabineros dependientes de la Comisaría de Los Ángeles. Afirma que es probable que Oscar Humberto Medina debió salir destinado a esos patrullajes hacia el sector de Canteras, donde él cumplió sus funciones porque era conocedor del lugar. Finaliza señalando que había un sector denominado Quilleco, que era él que más se patrullaba.

Por último, el tribunal consideró relevante una prueba documental: la hoja de vida del acusado Oscar Humberto Medina, en donde consta que el 7 de junio de 1974, se registra «pase del Retén Canteras a la Base de la Comisaría con fecha 1 de junio de 1974”.

Desde el punto de vista de la memoria histórica resulta relevante el testimonio de Alicia del Carmen Rodríguez Espinoza, la esposa del desde entonces desaparecido Nelson Almendras Almendras. Ella señala haberse encontrado, muchos años después de la detención de su marido, con el Sargento Medina en la Iglesia de los Capuchinos en Santiago. En esa oportunidad ella nuevamente le preguntó por el destino de éste, respondiéndole Medina que le contaría lo sucedido, fijando un día y hora determinado para conversar. Sin embargo, esto no se concretó porque Medina no acudió a la cita. La misma testigo refiere que, incluso, en una conversación posterior con Medina, este le dijo que “él también había quedado viudo, dándole a entender que su esposo había muerto”.

El fallo de primera instancia establece que el conjunto de presunciones judiciales son suficientes para tener por establecida la participación como autor de secuestro del acusado Oscar Humberto Medina, sobre las víctimas Nelson Cristian Almendras Almendras, José Ricardo López López, Juan de La Cruz Briones Pérez y Victoriano Lagos Lagos, por cuanto actuó de una manera inmediata y directa en él.

No obstante ello, en cuanto al secuestro calificado de José Abraham Hernández Hernández y desde el punto de vista del tribunal, no existen antecedentes suficientes para sostener la inculpación de participación culpable del acusado Medina en este caso. No son suficientes para el tribunal el solo dicho de doña Miriam Sonia Hernández Ortiz, que no vio la detención de su padre, como asimismo, las expresiones de Ximena Hortensia Mundana Gutiérrez y José Rudensindo Barrueto Yáñez, que solo declaran extrajudicialmente, no habiendo sido posible obtener su testimonio judicial (no obstante la orden diligenciada) y cuyos dichos por lo demás, son meramente referenciales, pues no presenciaron el hecho investigado. Tampoco lo dicho por los testigos José Rolando Hernández Ortiz y Alicia del Carmen Hernández Oliva, personas que si bien presenciaron la detención de Hernández Hernández, no logran identificar a sus autores.

Sentencia de primera instancia fue de tipo mixta. Es decir, condenó a Óscar Humberto Medina por el secuestro calificado de Nelson Cristian Almendras Almendras, José Ricardo López López, Juan de la Cruz Briones Pérez, Victoriano Lagos Lagos. Sin embargo, lo absolvió por el secuestro calificado de Abraham Hernández Hernández.

La sentencia de la Corte de Apelaciones confirmó la de primera instancia sin modificaciones.

La Corte Suprema, en tanto, la confirmó con modificaciones en la determinación de la pena. Al reconocer la atenuante de la media prescripción o prescripción gradual (que no fue reconocida en primera instancia), la Corte Suprema condena al acusado a cuatro años de presidio menor como autor de los delitos de secuestro calificado. Además le concedió el beneficio de la libertad vigilada.