Relato basado en la sentencia de primera instancia dictada por el Ministro de fuero Joaquin Billard Acuña, confirmada por la Corte Suprema en 2009.

Episodio Valdivia No. 4.

El día 20  de octubre de 1973 en horas de la mañana y en la ciudad de Valdivia, los menores de edad Juan Bautista y Pedro Robinson Fierro Pérez, de 15 y 14 años respectivamente, fueron detenidos en su domicilio por personal de Carabineros y de Ejército. En un primero momento, el tribunal tuvo por acreditado la detención de las víctimas en su domicilio en base a las declaraciones de la madre de los hermanos Fierro Pérez, doña Blanca Herminia Pérez y la de un tercer hijo y hermano de las víctimas, Francisco Jaime Fierro Pérez. Ambos recuerdan que el día 20 de octubre de 1973, y mientras se encontraban tomando desayuno, llegó a su domicilio un camión con militares y un carabinero. Que éstos irrumpieron en forma violenta en su casa y se llevaron detenidos a Juan Bautista y Pedro Robinson, los que fueron conducidos a la Tenencia Gil de Castro de Valdivia. También se consideró la declaración de otro hermano de las víctimas, Luciano Luis Fierro Pérez, quien se enteró de la detención y muerte de sus hermanos por vía de su madre, ya que él vivía separado de ellos. Además se tienen presente los antecedentes remitidos por el Programa continuador de la ley 19.123 del Ministerio del Interior. Tras la detención, fueron trasladados a la mencionada tenencia de dicha ciudad.

Al día siguiente, José Víctor Inostroza Ñanco fue detenido al interior de una feria libre por efectivos de la misma unidad policial. Dicha detención se tuvo por acreditada en base a las declaraciones de Emilia del Carmen Ñanco Ávila, madre del detenido. Del mismo modo, corroboran la detención la declaración de Héctor Manuel Cisterna Campos, funcionario de la Tenencia Gil de Castro, quien recuerda la llegada a la tenencia de tres detenidos que fueron entregados por el Teniente Rubén Darío Aracena González. Luego, la declaración de Ricardo Fernando Villa Mondaca, funcionario de la Tenencia Gil de Castro, quien, tras el Golpe Militar, afirma haber recibido una llamada telefónica del Teniente Aracena González con la orden de fusilar a tres sujetos que se encontraban detenidos en la unidad Policial. Por último, el tribunal consideró la declaración de Sergio Segundo Cárcamo Huilipan, funcionario de la Tenencia Gil de Castro, quien se enteró por medio del Suboficial Silva Cárcamo de la orden recibida por el también funcionario de la Tenencia, Ricardo Villa Mondaca.

Si bien en la sentencia de primera instancia no se señala con claridad cuáles son los hechos que se tienen por probados respecto a la participación de Aracena González, la información contenida en ésta permite reconstruir que el día 25 de octubre de 1973, en circunstancias en que las víctimas, los hermanos Fierro Pérez, así como José Inostroza Ñanco, se encontraban detenidos en la mencionada Tenencia, el teniente Rubén Aracena González dio la orden al funcionario en servicio de guardia de la referida Tenencia, Ricardo Fernando Villa Mondaca, de ejecutar a estos detenidos, orden que fue transmitida al suboficial Oscar Silva Cárcamo, quien comisionó para ello al cabo 1° Romero, quien disparó reiteradamente a los tres detenidos, provocándoles la muerte a causa de herida a bala.

Para establecer este hecho, el tribunal consideró varias declaraciones. Una de ella, la del mencionado Villa Mondaca, quien afirma que la orden la dio el teniente Rubén Aracena González [condenado como autor] y que ésta consistía en ejecutar a los citados detenidos en una cancha de fútbol ubicada a un costado del lugar de detención, orden que fue transmitida a su jefe directo, el suboficial Oscar Silva Cárcamo, quien dispuso que el personal ejecutara la orden, comisionando para ello al cabo 1° Romero. Villa Mondaca recuerda que el fusilamiento de los detenidos de apellido Fierro y del sujeto apodado “El Zapallo” [José Víctor Inostroza Ñanco] ocurrió aproximadamente a las 11hrs. de la noche, ocasión en la que él vio cuando sacaban a los detenidos amarrados y vendados, los que fueron llevados hacia la mencionada cancha de fútbol, lugar en que minutos después se escucharon unos disparos. El mencionado cabo Romero disparó reiteradamente a los tres detenidos, provocándoles la muerte a causa de herida a bala. Agrega Villa Mondaca que una vez ocurrido el hecho, comunicó telefónicamente lo ocurrido al teniente Aracena quien se manifestó conforme.

Por otra parte, en su declaración ante el tribunal, Sergio Segundo Cárcamo Huilipan, también funcionario de la Tenencia Gil de Castro, recuerda que el oficial Silva Cárcamo, ordenó sacar a los detenidos a una cancha de fútbol y que desde ese lugar se sintieron una serie de disparos. Agrega que luego él se percató que los detenidos yacían en el suelo y que un cabo [Romero] apuntaba su fusil hacia éstos apretando el gatillo, fuera de sí, sin que ya tuviera munición. Posteriormente, los cuerpos sin vida fueron trasladados a la morgue por un chofer.

Otra declaración considerada como base para acreditar los hechos fue la de Héctor Manuel Cisterna Campos, funcionario de la Tenencia Gil de Castro, quien recuerda que, por orden del suboficial Silva, los detenidos fueron trasladados con vendas en los ojos hacia el exterior del cuartel a la ya mencionada cancha de fútbol, luego de lo cual, se sintieron varios disparos. Al otro día, se enteró que los detenidos habían sido fusilados por el cabo Romero.

El también funcionario de la Tenencia, José  Miguel Silva Navarro, recuerda que en el mes de octubre de 1973, en una cancha cercana a la referida Tenencia sintió unos disparos y las ráfagas de una ametralladora. Agrega que cuando regresó a la tenencia, el personal comentaba que el cabo Romero había dado muerte a  tres jóvenes, desconociendo cuáles era las identidades de éstos.

Del mismo modo, el chofer Juan Bautista Yánez Ruiz declaró haber recibido la orden de parte de otros funcionarios de la Tenencia Gil de Castro de trasladar los cuerpos de tres sujetos a quienes el cabo Romero había matado hacia la morgue local. Existe la referencia de una versión pública anterior que se demostró posteriormente falsa -y mencionada por este mismo testigo en su declaración- en donde relata que le correspondió el traslado de tres cuerpos heridos a balas y que el cabo Romero le informó que estos sujetos habían tratado de entrar a las dependencias del cuartel y que él los había acribillado.

El tribunal consideró además los antecedentes acompañados por la Vicaría de la Solidaridad, y los antecedentes remitidos por el Programa continuador de la ley 19.123 del Ministerio del interior. Asimismo también las copias autorizadas de las actas de defunción de Pedro Robinson Fierro Pérez, de Juan Bautista Fierro Pérez y de José Víctor Inostroza Ñanco, los certificados de defunción de Pedro Robinson  Fierro Pérez, de Juan Bautista Fierro Pérez y de José Víctor Inostroza Ñanco, las copias de Protocolos de Autopsias, así como los informes periciales de Medicina Criminalística de la Policía de Investigaciones.

La sentencia de primera instancia fue condenatoria. Más tarde, la sentencia de primera instancia será revocada. En la sentencia de apelación se determinan cambios en la determinación de la pena, puesto que se rechaza la excepción de prescripción de la acción penal, y en su lugar se condena al acusado Aracena a la pena de presidio perpetuo.

Finalmente, la Corte Suprema revocó la sentencia de la Corte de Apelaciones, determinando cambios en la determinación de la pena, puesto que se rechaza la excepción de prescripción de la acción penal y la atenuante de obediencia debida, se acoge la atenuante de prescripción gradual y de irreprochable conducta anterior y se condena al acusado Rubén Darío Aracena González, Teniente de Carabineros de la Tenencia Gil de Castro de la ciudad de Valdivia a la época de los hechos, a la pena de seis años de presidio mayor en su grado mínimo, como autor de los homicidios calificados perpetrados en las personas de los hermanos Juan Bautista y Pedro Robinson, ambos de apellido Fierro Pérez, y de José Víctor Inostroza Ñanco, ejecutados en la ciudad de Valdivia el 25 de octubre de 1973.