Relato basado en la sentencia de primera instancia dictada por el Ministro Alejandro Solís, confirmada con modificaciones por la Corte Suprema en 2007.

Luis Dagoberto San Martín Vergara.

Luis Dagoberto San Martín Vergara de 22 años de edad era, para la época del golpe militar, estudiante de tercer año de Agronomía en la Universidad de Chile [la sentencia presenta contradicciones en este punto: su madre y algunos testigos dicen que estudiaba Agronomía; otros testigos que deponen en la causa y la declaración de hechos probados dicen que era Medicina Veterinaria en la U. de Chile] y militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Así como lo afirma la sentencia, tras el golpe el MIR sus miembros fueron objetivo prioritario de la acción represiva de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). Dicha labor represiva se expresó de manera sistemática en una labor de ubicación, seguimiento, desarticulación y exterminio de los militantes del MIR por parte de un grupo de agentes específicos de la DINA, los que se desempeñaban en la denominada brigada “Purén”.

Las pruebas presentadas en el proceso determinaron que el día 17 de diciembre de 1974 Luis San Martín es detenido por dos sujetos acompañados de una mujer que viajaban en una camioneta de color blanco Chevrolet C -10, tras lo cual fue llevado a distintos recintos secretos de la DINA en los cuales fue interrogado y torturado. Testigos que estaban detenidos en dichos recintos declaran haberlo visto en muy malas condiciones físicas en el centro de detención conocido como “Venda Sexy”, ubicado en calle Irán N°3937, cerca de la intersección con calle Los Plátanos. Dicho centro de detención era conocido bajo ese nombre debido a los vejámenes sexuales que allí se cometían. También era llamado “La Discotéque”, por encontrarse permanentemente con música a muy alto volumen [se presume que con el fin de que no se escuchen los gritos de los detenidos durante las sesiones de tortura, así como las acciones que suponían las mismas]. Fue en este lugar -el cual funcionó como recinto de detención durante el verano de 1975 y hasta mediados de ese año en forma paralela a “Villa Grimaldi- en donde se le vio por última vez [aquí se introduce un cambio en los hechos que se tienen por probados en la sentencia de primera instancia, en relación a las fechas, reemplazándose “durante el verano de 1975 y hasta mediados de ese año”, por “durante el primer semestre del año 1974 al primer semestre de 1975”]. La llamada “Venda Sexy” era una casa utilizada por un grupo operativo de agentes de la DINA distinto a los que funcionaban en “Villa Grimaldi”, con diferencias en las formas de operar y en los antecedentes sobre la identidad de los agentes. Allí estuvieron detenidos muchos testigos que afirman haber visto a Luis Dagoberto San Martín Vergara en “tan deplorables condiciones físicas, por las torturas sufridas de parte de sus interrogadores, que los guardianes dijeron que lo conducirían a una clínica, desconociéndose, hasta ahora, su paradero”.

El Oficio N°2574 del Servicio Médico Legal que señala que Luis Dagoberto San Martín Vergara no aparece ingresado en el registro de cadáver.

El proceso da cuenta, entre sus pruebas, de la existencia de una causa judicial previa sobre estos hechos. Se trata del recurso de amparo del 9 de enero de 1975 interpuesto por la madre de la víctima, Lidia de las Mercedes Vergara Hernández, en favor de su hijo Luis Dagoberto San Martín Vergara; en donde se consigna la detención, las personas y el vehículo en el que se llevó a cabo.

La sentencia da también cuenta del testimonio de la hermana de la víctima, Patricia de las Mercedes San Martín Vergara como elemento de prueba. En su testimonio, Patricia San Martín afirma que el 17 de diciembre de 1974, alrededor de las 13.30 hrs., tres personas llegaron a su casa preguntando por su hermano Dagoberto. Agrega que se les dijo que éste estaba en la Universidad, advirtiendo ella en dicha visita que las personas llevaban armas y que se marcharon en una camioneta Chevrolet. Testimonia además que los primeros días de diciembre de 1974 su hermano le contó que su polola, Beatriz, había sido detenida. Que habían quedado de juntarse nuevamente el 17 de diciembre, alrededor de las 14.00 hrs., en las calles Grecia con Lo Encalada, pero que él no llegó. Que tras ello, junto a su madre recorrieron todos los centros de detención, Comisarías y Postas sin poder ubicarlo. Agrega en su relato que hace un par de años, una ex detenida, Carmen Holzapfel, “le contó haber estado detenida con Luis Dagoberto en un centro de detención llamado `Venda Sexy´ y advirtió en aquel, claros signos de haber sido torturado; presentaba un paro respiratorio y los captores dijeron que lo llevarían a una clínica, pero no regresó”.

Otro elemento relevante considerado por el tribunal fue el testimonio de Beatriz Constanza Bataszew Contreras, la ya mencionada polola de Luis San Martín Vergara, quien fue además compañera de Universidad y su pareja hasta el momento de la desaparición. Según Beatriz Bataszew, Luis San Martín fue detenido el 19 de diciembre de 1974 por personal de la DINA [tanto el recurso de amparo como la declaración de los hechos probados señalan que la víctima fue detenida el 17.12.1974. Sin embargo su pareja, Beatriz, dice que fue el 19.12.1974]. Cuenta además que ella misma había sido detenida el día 12 del mismo mes y que fue trasladada hasta la “Venda Sexy”, lugar en el que permaneció hasta el día 17, siendo sometida allí a diversas torturas. Agrega que posteriormente la llevaron hasta “Cuatro Álamos”. Declara que supo por Fátima Mohor [Fátima Armida Mohor Schmessane es citada en la sentencia como una de los testigos que declaran haber sido detenidos por la DINA bajo una modalidad similar a la de San Martín Vergara, además de haber visto a la víctima en el centro de detención en cuestión] que Luis Dagoberto estuvo detenido en la “Venda Sexy” y que aquella lo vio muy torturado y que habría sido trasladado hasta una clínica.

Del mismo modo que el de Beatriz Bataszew, varios otros testimonios de detenidos que afirman haber sido detenidos por agentes de la DINA y, sobre todo, haber visto a Luis San Martín Vergara mientras estuvo detenido en “Venda Sexy” fueron considerados como elementos de prueba por el tribunal. Se trata de los testimonios de Fátima Armida Mohor Schmessane, Jorge Alejandro Véliz Pollier, Claudio Vicente Ignacio Cabello Pino, Carmen Alejandra Holzapfel, Ingrid Sylvia Heitmann Ghigliotto y el de Erna Luisa Iribarren Brown. El reconocimiento de estos testigos de la presencia de San Martín Vergara en el cuartel conocido como la “Venda Sexy” fue posible gracias a que conocían a la víctima con anterioridad a su detención debido a que eran compañeros del MIR, compañeros del Liceo o de la Universidad. Otros se enteraron de la presencia de la víctima al haber conversado con él y que éste les señalara su nombre. Todos ellos declaran haber constatado el deplorable estado físico en el que se encontraba mientras estuvo en dicho centro de la DINA, el que daba cuenta de claros signos de haber sido torturado.

En relación al lugar en donde funcionó el cuartel conocido como “Venda Sexy”, un elemento de prueba fue la deposición de Luis Gonzalo Muñoz Muñoz, “relativa a que su hermano Héctor Domingo era propietario de un inmueble en calle Irán 3037 [sin embargo por un posible error, en la sentencia se señala en dos ocasiones el no. 3937], esquina con calle Los Plátanos, y como aquel estaba en el extranjero le encargó arrendarlo y, a sus avisos, concurrió [Miguel Eugenio Hernández Oyarzo, agente de la DINA cuyo testimonio es citado en la sentencia], quien vestía uniforme de Carabineros y se lo arrendó, diciendo que era para utilizarlo de alojamiento de funcionarios que llegaban desde provincias”. Más tarde, una inspección ocular de parte del Tribunal del inmueble de calle Irán N°3037, constata la ubicación de las dependencias en sus dos pisos y añade que “en el patio trasero se advierte una escalera de 15 peldaños que conduce a un subterráneo que da acceso a una habitación”. Dicha inspección también fue considerada elemento de prueba en la sentencia.

En este mismo sentido, la sentencia da por probado el funcionamiento de dicho cuartel, entre muchos otros de similar uso, como uno en donde los vejámenes sexuales eran particularmente crueles y en donde la tortura en general terminaba con la desaparición del detenido. De ello da cuenta el Parte N°763 del Departamento V “Asuntos Internos” de Investigaciones que reseña, respecto de los recintos de detención de la DINA, el contenido del Volumen I, Tomo 2, página 467 del “Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación”, y refiere que “La Discoteque “o la “Venda Sexy” completa la lista de los principales recintos secretos de detención y tortura que mantuvo la DINA. Señala además que, junto a “Londres Nº38”, “José Domingo Cañas” y “Villa Grimaldi”, la “Discoteque” es uno de los lugares donde permanecieron muchos de los que luego serían detenidos desaparecidos. Agrega que era una casa ubicada en Santiago en el sector de Quilín y que fue usada como recinto de detención durante el verano de 1975 y hasta el primer semestre de ese año, en forma paralela a “Villa Grimaldi”, lugar donde se centralizaba la labor de represión interna. “Aparentemente la casa era utilizada por un equipo operativo distinto a los que funcionaban en `Villa Grimaldi´. El recinto tenía música ambiental permanente, razón por la cual era conocido como la `Discoteque´. Los métodos de tortura se diferenciaban de los otros recintos en cuanto se enfatizaban las vejaciones de tipo sexual. La violación de las víctimas y otros abusos sexuales de parte de los guardias y agentes eran prácticas corrientes”.

Entre los elementos probatorios se consideraron los informes de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, Volumen I, Tomo 2, página 467 del “Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación”, el cual refiere que “La Discoteque “o la “Venda Sexy” completa la lista de los principales recintos secretos de detención y tortura que mantuvo la DINA, junto a “Londres Nº38”, “José Domingo Cañas” y “Villa Grimaldi” (considerando 1°, n°29). También el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación en que se expresa que Luis Dagoberto San Martín Vergara fue detenido en Santiago el 17 de diciembre de 1974, aparentemente vinculado al MIR, y desapareció en poder de la DINA según el testimonio de testigos que dan cuenta de su permanencia en el recinto denominado “La Venda Sexy” (considerando 1°, n°84).

Un primer condenado en este caso fue Juan Manuel Guillermo Contreras Sepúlveda, condenado como autor del delito de secuestro calificado en contra de Luis Dagoberto San Martín Vergara. El tribunal consideró en su caso el carácter secreto, jerárquico y compartimentado de la DINA y, particularmente, el hecho de que este organismo estuviera a su cargo. Para el tribunal, Manuel Contreras permitió, como autor mediato, que se cometiera el delito investigado, “por cuanto se pretendía exterminar a los militantes del MIR, privándolos ilegítimamente de libertad, sin orden competente alguna de autoridad administrativa o judicial”. Del mismo modo, el tribunal tuvo en especial consideración el elemento de prueba que constituyen los propios dichos de Contreras Sepúlveda relativos a haberse desempeñado como Director Ejecutivo de la Dirección de Inteligencia Nacional, desde 1974 hasta 1977, donde reconoce que el organismo represivo que dirigía estuvo desde los comienzos y hasta fines de 1976 en “una guerra clandestina con los grupos extremistas”, lo que le permite justificar las conductas que se le atribuyen. También otros testimonios fueron importantes en este sentido: los de otros agentes que pertenecieron la DINA y que atribuyen a su Director, Manuel Contreras, la responsabilidad por las instrucciones dadas en el funcionamiento de los diversos centros de detención en el marco de un sistema de “inteligencia”. Entre ellos, por cierto, el de la “Venda Sexy”, lugar donde estuvo detenido Luis San Martín a fines de 1975. Entre estos testimonios figuran los de Pedro Espinoza Bravo, Odlanier Rafael Mena Salinas, Ricardo Víctor Lawrence, Osvaldo Andrés Pincetti Gac, Osvaldo Romo Mena, Germán Jorge Barriga Muñoz, Miguel Eugenio Hernández Oyarzo y Rolf Wenderoth Pozo.

Del mismo modo, fue condenado Raúl Eduardo Iturriaga Neumann como autor del delito de secuestro calificado cometido en la persona de la ya citada víctima. Para el tribunal su participación consistió en haber estado a cargo del grupo operativo “Purén” de la DINA, la unidad que detuvo a Luis San Martín Vergara; cuestión que se acredita mediante testimonios, tanto de otros agentes, como de sus propios dichos reconociendo su jefatura en la citada unidad.

Por último, Miguel Krassnoff Martchenko, fue condenado también como autor del delito de secuestro calificado. Prueba de su responsabilidad en el secuestro y desaparición de la víctima fue su comprobada participación en la DINA, en donde se desempeñó como analista de antecedentes incautados a detenidos del MIR, además de ser quien estaba a cargo de los interrogatorios a los detenidos que pasaban por “Villa Grimaldi” y “Venda Sexy”.

El único acusado absuelto en este caso fue Gerardo Ernesto Urrich González, quien a la fecha de los hechos era Oficial de Ejército y que fue acusado en calidad de cómplice de secuestro calificado. Dicha acusación se fundamentaba en que Urrich González era, a la fecha y según testimonios, un oficial a cargo de la brigada “Puren” de la DINA. En una segunda instancia, la sentencia de apelación confirmó las sentencias originales. Ello, con un voto de minoría del Ministro Muñoz Pardo precisamente en relación a la participación atribuida a Urrich González en calidad de cómplice. Desde el punto de vista del citado Ministro, los antecedentes aportados al proceso era insuficientes. Advirtió, además, contradicciones en los dichos del testigo Miguel Ángel Hernández Oyarzo (uno de los agentes de la DINA que atribuyen a su director, Manuel Contreras, la responsabilidad de las instrucciones dadas en el funcionamiento de los diversos centros de detención. Además es mencionado en el testimonio de Luis Muñoz como aquél funcionario que concurre a arrendar el inmueble) que le restaban credibilidad a su testimonio, “quedando en evidencia, en todo caso, que el financiamiento para el arrendamiento del inmueble provino de la jefatura superior, lo que unido a la ausencia de Urrich por hospitalización, no permite subsumir su conducta en el sujeto activo que proporcionare lugar [para la ejecución del delito]”. Posteriormente, la sentencia de la Corte Suprema revocó dicha condena, de manera tal que Urrich González quedó absuelto de la acusación original.  En relación con el acusado Gerardo Ernesto Urrich González, la Corte señala que no es posible adquirir por medio los antecedentes aportados al proceso, la convicción necesaria que se requiere para dar por acreditado que fue el imputado Urrich quien hizo gestión expresamente dirigida a proporcionar el inmueble de Irán con Los Plátanos para la ejecución del secuestro de Luis Dagoberto San Martín Vergara el día 17 de diciembre de 1974.

Cabe mencionar que durante el proceso, su defensa había solicitado la absolución al no haberse acreditado su participación en calidad de cómplice del delito de secuestro, aduciendo a que desde el 2 de noviembre de 1974 hasta fines de mayo de 1975, Urrich González “estuvo entre la vida y la muerte al resultar herido a bala por un extremista” [recordemos que la detención de la víctima, Luis San Martín Vergara, se produce en diciembre de 1974]. La misma defensa agrega que su defendido “no perteneció a la brigada `Purén´ sino hasta junio de 1975 y que sólo era oficial de órdenes del Director de la DINA”.

Sin perjuicio de ello, la sentencia deja constancia del testimonio de Viviana Elena Uribe Tamblay, quien declara haber sido detenida en septiembre de 1974 y haber estado en “José Domingo Cañas”. Allí afirma haber sido torturada y que, al día siguiente, fue llevada al centro de detención llamado “Venda Sexy”. En este último lugar, y en una habitación en el primer piso, cuenta que fue interrogada por un sujeto que más tarde supo se llamaba Gerardo Urrich. En esta ocasión, Urrich le mostró un plano de Santiago y un organigrama del MIR. Actuó en forma violenta con ella, ordenándole a una mujer que la golpeara. Luego la llevaron a otra habitación en la que le aplicaron corriente eléctrica, tal como Urrich la había amenazado. Viviana Uribe Tamblay concluye diciendo que Gerardo Urrich era quien tenía el poder total en “Venda Sexy”.

En esta caso fueron condenados Manuel Contreras Sepúlveda a la pena de 10 años y un día de presidio; Raúl Iturriaga Neumann a la de 5 años y un día de presidio; y, finalmente, Miguel Krassnoff Martchenko a la de de 5 años y un día de presidio. Todos como autores de secuestro calificado de Luis Dagoberto San Martín Vergara.

En relación con los acusados Contreras, Krassnoff e Iturriaga la sentencia ha sido confirmada con modificaciones, dado que se disminuyeron las penas. En el caso de Urrich, quien fue absuelto, la sentencia de primera instancia fue revocada.